para decirte que ahora, ya no te quiero. No es novedad que entre ambos la magia no existe, y si estamos juntos, estamos desiertos. Estas líneas son las que pronto vas a leer. Pero yo no voy a volverme un paso atrás, porque hace tiempo sabemos esto. Nos envolvimos en miedo, costumbre y recuerdos. Al abrazar nuestros cuerpos a nadie tenemos, te pasa lo mismo cuando haces silencio. Abrazando ausencias. No podremos ser enemigos, ni amigos que tienen en común la disputa o un ideal. No queda nada entre nosotros. Hasta me animo a decirte: quizás aún me quieras, pero no vale la pena. LA LUCHA SE ACABA CUANDO, SIMPLEMENTE, NO VALE LA PENA.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario